La UE y el Gobierno de Pedro Sánchez son responsables de esta
situación
Tras casi tres semanas a la deriva, la situación a bordo del Open Arms se ha vuelto desesperada, hasta el punto de que se ha producido un intento de suicidio y varios saltosa almar para tratar de llegar a nado a Lampedusa. Salvini y el Gobierno italiano siguen
negando al barco la posibilidad de atracar en puerto y permitir que desembarquen los
inmigrantes y refugiados rescatados, algo que supone un vulneración de toda la
legislación marítima internacional, tal y como ha señalado el responsable del Open Arms
Oscar Camps. Pero la realidad es que se ha llegado a esta situación gracias a la
colaboración, por activa y por pasiva, en esta política racista y criminal de Salvini, de la
UE y de todos los gobiernos europeos, incluido el de Pedro Sánchez.
Si cuando se produjo el rescate, y ante la negativa del Gobierno italiano a permitir el
desembarco en sus puertos, el Gobierno de Pedro Sánchez hubiera ofrecido
inmediatamente el puerto de Algeciras, tal y como ha hecho ahora, o tal y como se hizo
en el caso del Aquarius, no estaríamos ahora en esta penosa e inhumana situación. La
realidad es que el Gobierno del PSOE en funciones, como el de Macron en Francia o el
resto de Gobiernos europeos, han actuado en la práctica de la misma manera que Salvini,
dejando a la deriva a casi 160 seres humanos, poniéndoles en una situación límite. Ahora
el Gobierno del PSOE, ofrece el puerto de Algeciras, pero como han señalado desde el
Open Arms, resulta imposible navegar, en las condiciones en las que están, otros 5 días
para poder llegar al mismo.
Si ese ofrecimiento es real, tanto el Gobierno del Estado español como el resto de
Gobiernos europeos, deben habilitar todas las medidas necesarias para garantizar el
salvamento de todos los ocupantes del Open Arms y del Ocean Viking, incluyendo el
envío de buques o barcos medicalizados con las condiciones necesarias para poder llevar
a los inmigrantes a puerto seguro. Ya no basta con ofrecer un puerto y desentenderse, ¡se
requiere de un plan serio de rescate! El Gobierno del PSOE, la UE y el resto de Gobiernos europeos son plenamente responsables de haber llegado a esta desesperada
situación, y cualquier desgracia que acontezca será directa responsabilidad de todos
ellos.
Por otro lado, deben adoptarse ya medidas contundentes tanto contra Salvini como contra
el Gobierno italiano, incluyendo la apertura de una investigación penal por los numerosos
delitos que sin duda ya está cometiendo. La falta de socorro, el someter a 160 personas a
condiciones de tortura física y psicológica, la puesta en riesgo de sus vidas, etc. ¿Por qué
no se toman medidas contra este individuo? ¿Por qué ni siquiera se plantea que se va a
proceder legalmente contra el mismo y su Gobierno? ¿Por qué todos son meras
declaraciones vacías sin consecuencia alguna?
Eso sí, lo que se mantiene inamovible son los negocios de la UE, de los gobiernos
europeos, y de las grandes multinacionales capitalistas, con todos esos regímenes
dictatoriales de los que huyen esos refugiados; la venta de armas y el negocio de la
guerra en Libia, Siria o Yemen, que reportan miles de millones de euros a empresas
multinacionales europeas, italianas, españolas, francesas o alemanas; o el chorro de
dinero público y de negocios que garantizan la UE y sus estados miembros a los
regímenes turco, marroquí, o los diferentes gobiernos existentes en Libia, a cambio de
que controlen, repriman, el flujo de inmigrantes. Muchos de estos gobiernos, que negocian
y reciben prebendas de la UE, son los que a su vez se enriquecen con el tráfico de seres
humanos, tal y como ocurre por ejemplo en Libia, donde directamente existe un mercado
de compra y venta de esclavos. Y tenemos que escuchar a algunos señalar que los lleven
a Libia para desembarcarlos, ¿para que los conviertan en esclavos o los torturen, violen o
asesinen?
Nos encontramos ante una situación completamente inaceptable, donde lo que sí destaca
es la solidaridad de las tripulaciones de barcos como el Open Arms o el Ocean Viking,
que no cejan en su empeño de salvar vidas, a pesar de que la UE y los gobiernos
europeos han aprobado normas para impedírselo, con amenazas de multas millonarias e
incluso de cárcel. Ahora, ante el escándalo cada vez mayor que supone lo que está
ocurriendo, tratan de lavarse la cara, señalando como único culpable a Salvini. Pero no,
¡no es así! ¡Todos ellos son culpables!
Lo que está claro, como estamos viendo, es que la presión popular, la solidaridad activa
en las calles, es el único camino. Es necesario salir ya a la calles para denunciar esta
inhumana situación, para mostrar nuestra solidaridad con todos esos hombres, mujeres,
niñas y niños y bebés que solo quieren una vida digna, sin violencia y sin miseria.
¡Nativa o extranjera, la misma clase
obrera!
CONVOCA: CONFEDERACIÓN DE CGT
MADRID-CLM-EXTREMADURA